Columna de opinión del Departamento de Derechos Humanos de la CUT Santander
17 de abril de 2023
El próximo 22 de abril se llevará a cabo la conmemoración del día de la memoria y solidaridad con las víctimas en Bucaramanga, y será un día importante para honrar la memoria de quienes han sido víctimas de la violencia en la región, especialmente en relación con el sector "La Cemento" de Bucaramanga.
Durante las décadas de los 80 y 90, este lugar fue un territorio de muerte donde se cometieron desapariciones, torturas y asesinatos contra personas consideradas "escoria social" y contra líderes sociales y sindicales. La ciudad de Bucaramanga fue víctima de grupos autodenominados de "limpieza social" que aterrorizaron a la población y convirtieron a La Cemento en un lugar de horror.
Las cifras son impactantes: se habla de más de 120 muertes atribuidas a La Mano Negra y otros asesinatos por la mal llamada "limpieza social" a finales de la década de los 80 e inicios de los 90. Pero detrás de estas cifras hay historias de vida, de personas que fueron violentadas por el simple hecho de ser habitantes de calle, drogadictos, trabajadoras sexuales, transexuales y pequeños delincuentes.
Del mismo modo, en la Escuela Café Madrid laboraban Nilson Sierra y Leonardo Amaya a finales de los 80, dos compañeros que fueron desaparecidos en la misma zona de "La Cemento", situación que victimizó a toda la comunidad educativa de este sector.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha establecido en su jurisprudencia que el asesinato de líderes sindicales y de defensores de derechos humanos constituye una violación grave y sistemática de los derechos humanos. Asimismo, ha señalado que la desaparición forzada de personas es una violación continua y permanente de los derechos humanos y que las "limpiezas sociales" son prácticas ilegales que perpetúan la violencia y discriminación en contra de determinados grupos poblacionales. La Corte ha reiterado en varias oportunidades que los Estados tienen la obligación de investigar y sancionar a los responsables de estas violaciones, garantizando el acceso a la justicia, la verdad y la reparación integral para las víctimas y sus familiares.
Como organizaciones sindicales, tenemos el derecho y la obligación de conmemorar y honrar con nuestra solidaridad a todas las víctimas del conflicto armado. Es importante que nos unamos a las organizaciones de víctimas y sociales para darle una nueva mirada al territorio de “La Cemento” y al norte de la ciudad de Bucaramanga, para que la vida, la esperanza y la solidaridad reemplacen la exclusión y la muerte que históricamente ha golpeado este sector.
Es momento de estrechar los lazos con la población víctima colombiana para construir las bases de una reparación integral que tenga como fundamento la dignificación de las víctimas y su poder transformador como sujetos históricos del cambio.
Por eso, invitamos a todos los miembros de las organizaciones sindicales y sociales a sumarse a las actividades del próximo 22 de abril en la Escuela del Café Madrid, donde se llevará a cabo un acto simbólico de resignificación de La Cemento. Este es un momento para reflexionar, recordar y continuar luchando por los derechos humanos en Colombia.
*Foto: vanguardia.com

Redes CUT