
El pasado 12 de abril mediante un plantón de protesta en las instalaciones de la Clínica de Girón, que antiguamente fuera el Hospital del municipio, las trabajadoras y trabajadores de esta entidad reclamaron por las injustas condiciones laborales y no pago de salarios. La responsabilidad de esta situación recae en la Administración municipal y departamental, así como en la Gerencia del Hospital que argumenta que la institución se encuentra en un plan de saneamiento financiero pero los derechos laborales se han respetado.
Las crisis de los Hospitales públicos
El Hospital San Juan de Dios de Girón entró en una profunda crisis financiera en el año 2016, razón por la cual fue liquidado por el gobierno de la época y en su lugar se conformó mediante Acuerdo Municipal 003 de 2016 la Clínica de Girón. La crisis de los Hospitales de Santander es una expresión del deterioro de lo público, causado por la aplicación de 30 años de neoliberalismo en la gestión de lo público.
Pero también es necesario recordar que las finanzas de los Hospitales públicos se deterioraron, en gran parte, debido a las deudas de las EPS, entidades privadas que omiten sus obligaciones de pago. Por ejemplo, en el año 2021 las deudas del Hospital Universitario de Santander sumaban 285 mil millones de pesos de los cuales, los principales acreedores eran las EPS liquidadass, las que seguían en funcionamiento y algunas entidades territoriales (https://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/deudas-de-las-eps-con-importantes-hospitales-de-cali-santander-y-medellin-605762)
Uno de los fundamentos de las políticas neoliberales es poner como único principio rector de la gestión la minimización de los gastos y la eficiencia, entendida no como servicio de calidad para la gente, sino como obtención de ganancias. Por esta razón, los mismos que endeudan a los Hospitales Públicos de Santander con sus EPS, después patrocinan campañas a la Gobernación de Santander y Alcaldías, con el fin de asegurar el funcionamiento de su negocio y cada cierto tiempo se venden como redentores al liquidar los Hospitales y reiniciar el negociado con un nombre nuevo.
El caso que más sirve de ejemplo fue la “jugadita” del ex gobernador Hugo Aguilar Naranjo, quien en su administración se autoproclamó como el salvador del Hospital Universitario, acabó el Hospital Universitario Ramón González Valencia y montó un negociado al acomodo de sus socios políticos, como por ejemplo SOLSALUD EPS de propiedad del parapolítico Luis Alberto Gil. Ahora mismo, los Hospitales de Santander afrontarán graves problemas por cuenta de la liquidación de la EPS Coomeva de propiedad de UnitedHealth Group, una de las instituciones católicas de salud privada más importantes de Estados Unidos (https://www.las2orillas.co/los-duenos-extranjeros-de-la-salud-en-colombia/) Esta entidad le debía al Hospital Universitario de Santander, a 31 de diciembre de 2021, un total de 6.462 millones de pesos; al Hospital de San Gil, 120 millones; y al Hospital Manuela Beltrán del Socorro, 631 millones.
Clínica de Girón violadora de derechos laborales
Las mujeres y hombres trabajadores de la nueva Clínica de Girón no aguantan más las pésimas condiciones laborales que les ofrece esta institución. El personal denuncia que no les pagan completos los salarios mensuales, siendo afectadas un total de 35 empleados y sus familias, los cuales con su ardua labor cotidiana contribuyen a atender a más de 200 mil personas de este municipio.
Adicionalmente, la modalidad de contratación que acaba de implementar esta institución se desarrolla mediante una práctica de intermediación laboral, la cual carece de justificación pues los trabajadores del Hospital no son prestadores de servicios especializados ajenos a la razón de ser de la entidad. La intermediación laboral es una práctica que rechazamos las organizaciones de trabajadores porque permite la evasión de responsabilidades por parte de los patrones y además pone en riesgo los derechos laborales.
Una empresa de Barrancabermeja denominada IPS Insosalud es la responsable directa de esta situación, pues es la que recibe el dinero correspondiente a los pagos del personal. De acuerdo a las denuncias, la intermediación laboral ha llevado a que no se reconozca el pago de horas nocturnas, por lo que el esfuerzo de realizar hasta turnos de 24 horas continuas de trabajo, no se ve recompensado, lo que a todas luces está en contravía de la legislación colombiana.
Desde la Central Unitaria de los Trabajadores CUT-Santander exigimos la suspensión de las prácticas de intermediación que vulneran los derechos las y los trabajadores, y se contrate a los trabajadores por períodos de tiempo mayores a dos meses con condiciones dignas de estabilidad. Así mismo, insistimos en que se cumpla con los pagos completos a este personal que es tan importante para el municipio en su conjunto, según la labor social de cuidado que cumplen. Y por último, solicitamos a los entes de control, como Personería, Defensoría del Pueblo, Contraloría y demás que tomen medidas urgentes para corregir las afectaciones a los derechos laborales que se vienen presentando en esta entidad y prevenir futuras situaciones de deterioro de los derechos de las trabajadoras y trabajadores, así como del carácter público de este centro médico.
*Foto: alertasantanderes.com
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