
Los mismos enemigos de los Acuerdos de paz, se inventaron y llevan a cabo una campaña política que promete eliminar al sindicato de maestros de Colombia, FECODE. Se quieren lavar las manos en los educadores para ganar votos y evadir su responsabilidad con las pésimas condiciones en que se encuentra el sistema educativo.
Columna de opinión del Departamento de Derechos Humanos de la CUT Santander
31 de enero de 2022
La Declaración Americana de los Derechos Humanos, la cual orienta el accionar de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), entre otras instancias, estipula en su artículo XXII que toda persona tiene derecho a “asociarse con otras para promover, ejercer y proteger sus intereses legítimos de orden político, económico, religioso, social, cultural, profesional, sindical o de cualquier
otro orden”.
Así mismo, el Estado colombiano ha adoptado diversos instrumentos internacionales en relación con la libertad sindical, el derecho de asociación y negociación colectiva. Por ejemplo, en el Protocolo de San Salvador queda explícito el artículo 8 que obliga a los Estados firmantes (Colombia es uno de ellos) a garantizar el derecho de los trabajadores a conformar sindicatos y llevar a cabo huelgas.
Por eso, la Corte IDH es precisa al afirmar que las instituciones y estados americanos “entienden a la libertad sindical como un derecho humano, y resaltan su importancia para el mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores y las trabajadoras” (Consultiva OC-27/21)
Es decir, que los sindicatos no son un invento de la izquierda colombiana, ni un capricho de obreros vagos. Por el contrario, hay que recordar que el Sistema Interamericano de Derechos Humanos goza de reconocimiento universal como consenso de todo el continente americano en relación con las obligaciones de los Estados en la materia; y todo esto, con la participación de algunas de las potencias más capitalistas del mundo, como son Estados Unidos y Canadá.
Sorprende entonces la torpeza monumental de un sector político liderado por el figuras representativas del uribismo, quienes han emprendido una campaña por el exterminio de FECODE. Desde hace meses vienen participando de ella Álvaro Uribe Vélez, María Fernanda Cabal, Enrique Peñalosa, Calos Felipe Mejía, Paloma Valencia, entre otros.
Particularmente, Enrique Peñalosa repite una y otra vez que hay que independizarse de FECODE en cuanto a la administración de los colegios y que es responsabilidad del sindicato su baja calidad. Olvida este personaje que FECODE no administra ningún recurso público, pues simplemente cumple funciones de organización de los trabajadores, la cual vela por los derechos de sus asociados y la defensa de la educación pública; un ignorante total en materia de administración pública, que quiere gobernar a Colombia.
Pero la cosa ya raya en la gravedad, por la propuesta de un asesor del más bajo nivel que se ha comprometido a llegar al Congreso de la República y presentar los proyectos de Ley que sean necesarios para acabar a FECODE. Aparte de ignorante (FECODE no depende de permiso alguno del legislativo para existir) también es peligroso, pues la respuesta de algunos de sus fanáticos ha sido llamar a la supresión definitiva de FECODE.
El uribismo está desesperado pues Colombia ha crecido en conciencia y memoria de lo que la casta política gobernante ha hecho con nuestros derechos, y van a perder el poder. Por eso, quieren a toda costa manosear la opinión pública con propuestas como la eliminación de FECODE. Ellos creen que el Estado colombiano no tiene obligaciones como las que al inicio se han señalado, en materia de Derechos Humanos, creen que vivimos aún en el Siglo XIX.
Exigimos la suspensión de la campaña de agresión contra FECODE, ordenada por el uribismo, la cual violenta las obligaciones internacionales de Colombia en Derechos Humanos. Invitamos a la solidaridad y lucha conjunta con FECODE y todos los demás sindicatos amenazados por la clase dominante, para que sumemos fuerzas y detengamos la grave amenaza que se cierne sobre los Derechos Humanos con esta situación y el proceder del gobierno colombiano.
otro orden”.
Así mismo, el Estado colombiano ha adoptado diversos instrumentos internacionales en relación con la libertad sindical, el derecho de asociación y negociación colectiva. Por ejemplo, en el Protocolo de San Salvador queda explícito el artículo 8 que obliga a los Estados firmantes (Colombia es uno de ellos) a garantizar el derecho de los trabajadores a conformar sindicatos y llevar a cabo huelgas.
Por eso, la Corte IDH es precisa al afirmar que las instituciones y estados americanos “entienden a la libertad sindical como un derecho humano, y resaltan su importancia para el mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores y las trabajadoras” (Consultiva OC-27/21)
Es decir, que los sindicatos no son un invento de la izquierda colombiana, ni un capricho de obreros vagos. Por el contrario, hay que recordar que el Sistema Interamericano de Derechos Humanos goza de reconocimiento universal como consenso de todo el continente americano en relación con las obligaciones de los Estados en la materia; y todo esto, con la participación de algunas de las potencias más capitalistas del mundo, como son Estados Unidos y Canadá.
Sorprende entonces la torpeza monumental de un sector político liderado por el figuras representativas del uribismo, quienes han emprendido una campaña por el exterminio de FECODE. Desde hace meses vienen participando de ella Álvaro Uribe Vélez, María Fernanda Cabal, Enrique Peñalosa, Calos Felipe Mejía, Paloma Valencia, entre otros.
Particularmente, Enrique Peñalosa repite una y otra vez que hay que independizarse de FECODE en cuanto a la administración de los colegios y que es responsabilidad del sindicato su baja calidad. Olvida este personaje que FECODE no administra ningún recurso público, pues simplemente cumple funciones de organización de los trabajadores, la cual vela por los derechos de sus asociados y la defensa de la educación pública; un ignorante total en materia de administración pública, que quiere gobernar a Colombia.
Pero la cosa ya raya en la gravedad, por la propuesta de un asesor del más bajo nivel que se ha comprometido a llegar al Congreso de la República y presentar los proyectos de Ley que sean necesarios para acabar a FECODE. Aparte de ignorante (FECODE no depende de permiso alguno del legislativo para existir) también es peligroso, pues la respuesta de algunos de sus fanáticos ha sido llamar a la supresión definitiva de FECODE.
El uribismo está desesperado pues Colombia ha crecido en conciencia y memoria de lo que la casta política gobernante ha hecho con nuestros derechos, y van a perder el poder. Por eso, quieren a toda costa manosear la opinión pública con propuestas como la eliminación de FECODE. Ellos creen que el Estado colombiano no tiene obligaciones como las que al inicio se han señalado, en materia de Derechos Humanos, creen que vivimos aún en el Siglo XIX.
Exigimos la suspensión de la campaña de agresión contra FECODE, ordenada por el uribismo, la cual violenta las obligaciones internacionales de Colombia en Derechos Humanos. Invitamos a la solidaridad y lucha conjunta con FECODE y todos los demás sindicatos amenazados por la clase dominante, para que sumemos fuerzas y detengamos la grave amenaza que se cierne sobre los Derechos Humanos con esta situación y el proceder del gobierno colombiano.
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