Columna de opinión de la presidenta de la CUT Santander - Nohora Stella Villamizar Rivera
26 de junio de 2023
La importancia de las reformas laborales en Colombia desde 1991 en adelante es un tema crucial que debemos abordar con seriedad y responsabilidad. A lo largo de estos años, hemos sido testigos de cambios en el marco normativo que han afectado de manera significativa las condiciones laborales de los trabajadores.
Es evidente que estas reformas han llevado a un deterioro de las condiciones laborales, contribuyendo a un incremento en la desigualdad y la pobreza en nuestro país. Las estadísticas son claras y nos muestran cómo los indicadores de empleo digno, salario justo y seguridad social han disminuido en las últimas décadas. Los trabajadores no tenemos ninguna garantía, mientras los grandes empresarios gozaron en los últimos 30 años de beneficios tributarios y ganancias exorbitantes.
Por ejemplo, los bancos. Hasta marzo de 2023, las ganancias del sistema financiero en Colombia ascendieron a $45,4 billones, lo cual representa un notable aumento en comparación con el mismo período del año anterior, donde las utilidades alcanzaron los $3,49 billones.
Es preocupante ver cómo se ha vendido la idea de que las reformas laborales son la solución para generar empleo, cuando la experiencia internacional demuestra lo contrario. En países como Estados Unidos y Inglaterra, las reformas laborales no se han enfocado en la generación masiva de empleo, sino en mejorar las condiciones de los trabajadores existentes.
La amnesia histórica nos ha llevado a repetir los mismos errores del pasado, confundiendo una reforma laboral con una política de empleo. Flexibilizar las condiciones laborales no necesariamente conlleva a una mayor contratación, sino que tiende a precarizar aún más el empleo.
Es hora de cambiar nuestro enfoque y seguir el ejemplo de otros países que han apostado por políticas de empleo efectivas. Debemos promover programas que faciliten y promuevan la creación de empleos de calidad, como el American Jobs Plan en Estados Unidos.
El gobierno debe asumir un rol activo en la generación de empleo digno, sin recurrir a la precarización y flexibilización laboral.
La reforma laboral del gobierno del cambio se vuelve urgente para garantizar condiciones dignas de trabajo para la gente de Colombia. Debemos enfocarnos en fortalecer los derechos laborales, impulsar la seguridad social y promover la igualdad salarial. Solo así lograremos construir una sociedad más justa y equitativa.
No podemos permitir que las opiniones sesgadas y los intereses particulares prevalezcan sobre el bienestar de los trabajadores. Es hora de tomar acciones concretas y exigir una reforma laboral que nos empodere y nos brinde las condiciones dignas que merecemos.
La CUT Santander está comprometida en esta lucha por la justicia laboral y seguirá trabajando incansablemente para que los derechos de los trabajadores sean respetados y valorados. Es momento de unirnos y persistir en esta lucha en pro de un cambio real en las condiciones laborales de Colombia.
¡Por una reforma laboral justa y digna, persistamos en la lucha!

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