Columna de opinión Semanal del Departamento de Derechos Humanos de la CUT Santander
2 de agosto de 2021
Durante las primeras semanas del Paro Nacional 2021 en Santander, las movilizaciones de la comunidad contra los peajes en Santander constituyeron un hecho emblemático para toda la región. El Paro no es de unos pocos vándalos, como lo han querido mostrar, no fue un invento de un grupo político, es el levantamiento de los pobladores de los campos y ciudades que están cansados de ser vícitimas de los cobros injustos. El reclamo de la gente lo resumía una mujer campesina de Rionegro, Santander: “Esto es un fleteo, esto es peor que pasar por un retén ilegal, esto es un descaro, nos sacan la plata a los campesinos y transportadores, a la gente que trabaja, y cuándo se ve que por acá arreglen las vías.”
Además del caso de Rionegro, la indignación contra los peajes tiene el emblemático caso del peaje de la punta de la Mesa de los Santos. Durante largos años la comunidad ha exigido con marchas y acciones jurídicas a los distintos gobiernos nacional y departamental que suspendan el cobro de este peaje que no invierte la plata en la carretera a la mesa. Los fines de semana con la afluencia de turistas los viajeros tienen que soportar hasta 2 kilómetros de fila para poder salir. Y lo más curioso, además de preocupante, es que nunca nadie ha dado explicación de porqué la vía y la caseta de cobro son patrulladas por individuos armados quienes no parecieran pertenecer a ninguna empresa de vigilancia autorizada: ¿se trata de vigilantes informales, porqué portan armas largas, cuáles son sus funciones, cómo se regula esta seguridad privada?
El 2 de mayo pasado una multitud enardecida llegó al peaje de Rionegro, impidió la operación de la caseta de cobro y quemó algunos implementos. Días después, sin haber reparado la caseta, pusieron a una persona a cobrar al borde de la carretera, en una silla Rimax, según dicen los pobladores de Rionegro, entonces la gente nuevamente indignada fue hasta el lugar y obligó a que dejaran de cobrar. Por esos días, otro grupo de vecinos de El Playón habían protestado de la misma manera contra el peaje ubicado en dicho municipio. En Sabana de Torres, Barrancabermeja y Lebrija se presentaron protestas en el mismo sentido. La gente está de tanto robo descarado.
¿Cuál fue la respuesta del Estado? En Rionegro instalaron una mesa de diálogo que no ha avanzado hasta la fecha; unas semanas después lo que hicieron fue unos allanamientos donde capturaron ilegalmente y mantuvieron detenidos y atemorizados a varios jóvenes campesinos del municipio. A partir de este año para ir de Bucaramanga a Barrancabermeja y viceversa, impondrán 3 nuevos pejaes, con lo que los viajeros pagarán 6 peajes en una trayecto de apenas 2 horas; han anunciado que para transitar por esta vía de una ciudad a otra, los conductores pagarán entre 59 mil y 270 mil pesos en peajes. Si esto no es un absurdo y un atropello, ¿entonces cómo llamarlo?:
“el peaje Sogamoso se moverá de La Fortuna al sector La Lizama y se pagará en doble sentido. Los nuevos peajes son: Uno, en el sector La Paz, sitio donde hoy se construyen dos túneles y se pagará en ambos sentidos. Por allí se habilitará el paso para vehículos de carga aunque también podrán pasar vehículos pequeños. Otro se hará en el sector La Renta sobre el tramo de la vía que construyó la empresa canadiense Isagén, se pagará en dos sentidos y solo será para vehículos pequeños. Y uno más en el sector La Angula de Lebrija, que se pagará solo en sentido Bucaramanga-Barrancabermeja.” Juan Carlos Niño, Cámara de Comercio de Bucaramanga.
Los representantes del Estado colombiano no han entendido, ni quieren entender (¿quién quiere entender cuando se trata de negocios?), que el diálogo es el camino y que la gente se cansa, que la solución es escuchar y dejar de robar descaradamente al pueblo. Un experimento llamativo es lo ocurrido en Los Santos, donde suspendieron el cobro del peaje por varias semanas, ante la presión social, e instalaron una mesa de diálogo que avanza en una propuesta para un cobro diferencial a los pobladores de la Mesa de los Santos y seguimiento al uso de los recursos.
La gente se cansa y ya no va a callarse más ante tanta injusticia.
Foto: Blu Radio

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