Columna Semanal del Departamento de Derechos Humanos de la CUT Santander
15 de marzo de 2021
A lo largo de la historia las guerras, crisis económicas y desastres han golpeado con mayor dureza a las niñas, niños y adolescentes. Los 78 Estados miembros de la ONU, en 1959 aprobaron la Declaración de los Derechos de las Niñas y Niños, la cual contempla entre otros el derecho a tener una protección especial para su desarrollo físico, mental y social.
62 años después, el panorama de los derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes sigue siendo negativo. Nada más en Colombia, según los datos de la ONU, 19 niños y niñas fueron asesinados de manera violenta en las 65 masacres ocurridas en 2020 en Colombia. El exterminio de mujeres y hombres líderes sociales, afecta gravemente la vida de los menores de edad, aunque como se verá, el mundo y el Estado colombiano han reconocido que los menores son sujetos de especial protección.
El 28 de septiembre de 2016 mediante el Concepto 120, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ICBF, encargado de velar por los derechos de la niñez, le recuerda a un Coronel de las Fuerzas Militares que según “la Declaración sobre la protección de la mujer y el niño en estados de emergencia o de conflicto armado, proclamada por la Asamblea General (ONU) en su resolución 3318 el 14 de diciembre de 1974, estableció”:
"Quedan prohibidos y serán condenados los ataques y bombardeos contra la población civil, que causa sufrimientos indecibles particularmente a las mujeres y los niños, que constituyen el sector más vulnerable de la población (...)"
Así mismo que la Convención de los Derechos de los Niños y Niñas fue ratificada en la Ley 12 de 1991, la cual expresa claramente “los Estados Partes adoptarán todas las medidas posibles para asegurar la protección y el cuidado de los niños afectados por un conflicto armado”.
Entre los años 2011 y 2013, Diego Molano Aponte fue director del ICBF, siendo desde años atrás uno de los consentidos de Álvaro Uribe y Luis Alfonso Hoyos. En 2021, el mismo funcionario que decía proteger los derechos de la niñez, como Ministro de Defensa, ordenó un bombardeó en Guaviare que dejó desmembrados los cuerpos de menores de edad.
Los menores de edad no son “máquinas de guerra” como dijo Diego Molano, intentando justificar esta masacre; son sujetos de especial protección, son seres humanos que debieron recibir garantía a sus derechos por parte de entidades como ICBF, Acción Social, el programa Midas y el componente social del Plan Colombia, entidades que fueron dirigidas por Molano, gracias a Uribe.
Departamento de Derechos Humanos CUT Santander
Foto: El Colombiano, reporte de menores muertos en bombardeo en 2020.

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