PLANTÓN MUSICAL POR EL DÍA DE LOS DERECHOS HUMANOS











La violación a los Derechos Humanos en Colombia es escandalosa: hasta octubre pasado iban 236 firmantes de paz asesinados; hasta el 5 de diciembre iban 79 masacres; en 2019 fueron asesinados 108 líderes sociales. Nos están matando y este gobierno es inepto y cómplice del exterminio.

 

Con música, una galería de la memoria y participación de diversas organizaciones sociales y de víctimas, el pasado 10 de diciembre se conmemoró el día internacional de los Derechos Humanos en Bucaramanga.

 

En la plazoleta Luis Carlos Galán de Bucaramanga, se conmemoró una vez más el día internacional de los Derechos Humanos. En esta ocasión, las víctimas jugaron un papel central con su reclamo de justicia, verdad y reparación, peticiones históricamente aplazadas por el Estado colombiano. La firma de los acuerdos de Paz entre las FARC-EP y el gobierno de Colombia, han levantado grandes expectativas acerca de verdad y justicia para las comunidades violentadas en todo el país; Bucaramanga no es la excepción, al haber sido durante muchos años receptora de población desplazada de la región del Magdalena Medio. Sin embargo, una continua violación de los Derechos Humanos, amenazas, persecución e impunidad, es lo que encuentran muchas organizaciones sociales y políticas alternativas en el Oriente colombiano, así lo demuestras las reiteradas denuncias y los reclamos que se hicieron sentir en el Plantón del pasado jueves 10 de diciembre.



El grupo musical Juglares de Santander levantó la voz con sus interpretaciones artísticas, lo mismo que lo hicieron las mujeres y hombres dirigentes de las Centrales Obreras y Organizaciones sindicales y de Derechos Humanos. Para la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos ASFADDES la deuda histórica con las víctimas sigue vigente y la lucha no para hasta no encontrar a sus familiares y saber toda la verdad de lo ocurrido. Lo mismo denuncian representantes de la Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, que a propósito de la pandemia ocurrida este año tuvieron que afrontar una muy difícil situación entre la población carcelaria producto de masacres cometidas en su contra y un sinnúmero de violaciones a los Derechos Humanos en todo el país.




El Departamento de Derechos Humanos de la CUT Santander denunció cómo el gobierno de Iván Duque se ha aprovechado de la crisis social para agravar la situación social del pueblo colombiano y se han suspendido las mínimas garantías para el ejercicio y disfrute de los Derechos Humanos. El panorama de los Derechos Humanos en Colombia no es nada alentador, si se tiene en cuenta los repetidos hechos de violencia en contra de organizaciones y comunidades, sin que el gobierno y las instituciones hagan mayor cosa para evitarlos. A continuación, pueden leer íntegro, el texto del discurso presentado en este evento por parte del Departamento de Derechos Humanos. El llamado es a la unidad del pueblo Colombiano para acrecentar la lucha que permita el disfrute de los Derechos Humanos en Colombia.

 

 

Conmemoración día internacional de los derechos humanos

Diciembre 10 de 2020

 

La pandemia no puede ser la excusa para desconocer los Derechos Humanos

 

Hoy se conmemora el día internacional de los Derechos Humanos en una situación inédita; nos encontramos en una pandemia que ha dejado 1 millón y medio de muertos en el mundo, y más de 38 mil en Colombia. Muchas de nosotras hemos perdido amigos, familiares, compañeros, ellos viven en nuestro recuerdo y luchas. No se avisora una solución efectiva; el próximo año en Colombia las vacunas llegarán como máximo al 33% de la población de más alto riesgo, mientras los países del norte rico del mundo llegarán al 100%. ¿Dónde está el derecho a la vida?

 

La salud está cada día peor, y la crisis económica y social se acelera y profundiza, más aún por las medidas antisociales del gobierno Duque. Durante la pandemia, la presidencia ha sacado 159 decretos para supuestamente atender la crisis, pero realmente fueron para modificar el régimen laboral, aumentar impuestos y contribuciones a las mayorías, modificar el régimen de salud y eliminar el control político del Congreso.

 

Los decretos de la pandemia no conjuraron la crisis, sino que desmejoraron los derechos sociales de los trabajadores y tendieron a suspender los derechos humanos y las libertades públicas. Y ya están preparando una Reforma Tributaria para empobrecer más a los colombianos, y las Reformas pensionales y laborales.

 

Para al gobierno, la crisis no es el sufrimiento de la gente, para el gobierno, como para las multinacionales y grandes empresarios, detrás de toda crisis hay una oportunidad. A ellos no les importan los Derechos Humanos, ellos vienen a retroceder las conquistas que, en décadas de lucha, han conseguido los trabajadores colombianos y descargar sobre estos, el costo de la crisis. La gente ya está sufriendo el hambre producto del abandono y el desempleo que llega a niveles por encima del 20%; mientras los bancos se han ganado este año 20 billones de pesos.

 

Pero hay algo más grave, y es que las alcaldías y gobernaciones poco actuaron y más bien aprovecharon el régimen de contratación para robar los recursos públicos con contratos como los de la alimentación para la crisis. Miremos nada más Bucaramanga, donde el alcalde Juan Carlos Cárdenas pretendió imponer un aumento del impuesto predial, de industria y comercio y sobretasa bomberil, a través del proyecto acuerdo 054. Están haciendo lo mismo que el gobierno Duque: descargar la crisis en la clase trabajadora. Empobrecer a las comunidades también es violar los Derechos Humanos de las colombianas y colombianos.

 

¿Qué nos queda a las trabajadoras y trabajadores? Movilizarnos, protestar, oponernos a estos malos gobiernos, y exigir nuestros derechos. Impedir esas reformas, detener los impuestos, denunciar la corrupción, rechazar la destrucción del medio ambiente.

 

Y como ese es el trabajo que nos toca asumir, entonces ahora podemos entender por qué la violencia contra las mujeres y hombres líderes sociales. Los de arriba no quieren que hablemos, ellos no quieren que existan líderes sindicales, ni sindicatos, no defensores de Derechos Humanos, y quieren callar la voz de los excombatientes de las FARC-EP que firmaron la paz; para que no haya quién reclame.

 

La violación a los Derechos Humanos en Colombia es escandalosa: hasta octubre pasado iban 236 firmantes de paz asesinados; hasta el 5 de diciembre iban 79 masacres; en 2019 fueron asesinados 108 líderes sociales. Nos están matando y este gobierno es inepto y cómplice del exterminio.

 

Estamos hartas de los seguimientos, perfilamientos y demás formas de acoso a periodistas, opositores políticos, defensores de derechos humanos y en general a críticos de la gestión del presidente y el partido de gobierno. Nos duele el asesinato de las personas líderes ambientales de la Sierra Nevada, Bahía Solano, La Macarena y las amenazas a líderes ambientales en el Magdlena Medio. Nos duele la masacre de presos en las cárceles durante la pandemia, el asesinato de jóvenes en las protestas a manos de la policía, la brutalidad y abuso policial que sigue causando muertes en todos lados. Basta ya de impunidad, queremos verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.

 

Hoy queremos denunciar ante el mundo cómo el magisterio colombiano está siendo perseguido y amenazado. Falsos periodistas, presentan montajes en su contra; políticos del uribismo señalan a los profesores de adoctrinadores, cuando son ellos quienes dictan las leyes, manejan el Ministerio de Educación y gobiernan a su antojo; amenazan y asesinan a nuestros dirigentes en Nariño, Risaralda y muchos otros lugares. ¿Quién es la víctima realmente? En Santander, alcaldías como la de Bucaramanga eliminan los permisos sindicales, atentando contra los Derechos Humanos. ¿Dónde está el derecho a organizarse y hacer veeduría a los gobiernos?

 

Para realizar los Derechos Humanos se requiere acrecentar la lucha; necesitamos estar unidos como pueblo para conseguir que se respeten los Derechos Humanos. En esa disposición y actitud se encuentra la Central Unitaria de Trabajadores y a eso les convocamos hoy.

 

¡Salario mínimo de 1 millón!

¡Renta Básica Universal!

¡Paren ya la violencia contra el pueblo colombiano!

Lucha y solidaridad, son caminos de unidad, y los caminos de unidad, ¡son caminos de victoria!


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